BEBÉS JUGANDO CON CUCHILLOS

BEBÉS JUGANDO CON CUCHILLOS

Ediciones del Cruciforme, 2013
Grupo Ajec, 2008
Premio Ignotus 2009
Colección Albemuth Internacional 22
200 páginas
Libro de relatos
ISBN: 978-84-96013-54-4


EL LIBRO

Bebés jugando con cuchillos. Vienen por la noche, amparados en la oscuridad, aprovechando que los adultos dormimos. Entran en nuestros cuartos y se deslizan hasta los armarios. Allí descansan, la espalda apoyada contra la puerta, acariciando la hoja del arma con sus dedos sonrosados. Y sonríen. Nunca he podido comprobarlo, pues cuando enciendo la luz ellos ya se han marchado, temerosos de enfrentarse cara a cara con su víctima, pero lo sé. Usted también lo sabe, claro.
Para olvidarme de ellos, escribo sobre el dolor, sobre la soledad, sobre la muerte. Escribo sobre el miedo. Lo hago por los niños, por los niños que juegan con cuchillos. Esos niños me aterran. Pero la evidencia me dice que esos niños tendrán padres, padres despreocupados, padres felices, padres amables que leen lo que escribo. Padres que, tras leer este libro, sentirán lo mismo que yo.

Incluye los relatos:
Propiedad Intelectual
F. A. Q. (Finalista VI Premio Melocotón Mecánico)
Días de Otoño (Premio Ignotus 2006)
Todo lo que siempre quiso
El instante más triste (I Premio Pasadizo Ciencia—Ficción)
Origami (Premio Ignotus 2003)
La hora de la verdad (Nominado Premio Ignotus 2004)
Zarza (Finalista I Premio Axxon)
Lo más dulce (Nominado Premio Ignotus 2009) (Finalista Premio Xatafi-Cyberdark 2009)
Vivo en tu armario
Anunciación (Finalista I Premio Vórtice Ciencia—Ficción)
Al final de este viaje
Fragmentos de una flor de pétalos carmesí
Cuerdas
Al caer la noche
Por un puñado de dólares (Mención Especial del Jurado V Concurso Melocotón Mecánico)
Polaroid
Huerto de cruces (Premio Xatafi—Cyberdark 2007, Ganador I Premio Vórtice Terror 2005).



EN PRENSA

"Esta ha sido la mayor sorpresa de lo que va de año. Hace tiempo que estaba impresionado por la capacidad del autor para inquietar con ciento cuarenta caracteres, independientemente de la temática que eligiera. En distancias más largas, no solo conserva esa capacidad sino que se saca otras habilidades imposibles de ver en la microdistancia. En “Bebés Jugando…” hay microcuentos y cuentos. Un catálogo de miedos: a la vejez, a la enfermedad, al amor, a la obsesión, a la nostalgia, a los otros. Hay una habilidad para atormentar con emociones entre la tristeza y el terror muy poco común. Hay maestría del pathos. Y un trabajo con mimo sobre un castellano seco de un lirismo que agarra la garganta. El autor se ha hecho una fama por escribir género, en especial terror (“Origami” es como una versión patológica de Ken Liu), pero yo discrepo. Primero porque no siempre se mueve en el género, aunque lo parezca (“Días de otoño” lo podría haber escrito Delibes). Segundo, porque sabe cuándo parar (la última escena de “Zarza”, un cuento de por sí notable, lo hace refulgir). Tercero, porque digan lo que digan, lo metan donde lo metan, lo que escribe Santiago es poesía. Si no lo creen, lean “Polaroid”, que no está escrito. Está esculpido."
Carlos García

"Leído Bebés jugando con cuchillos no me queda duda de que Santiago Eximeno es grande. Posee las llaves de lo breve. Las cosas que se le ocurren sólo se le ocurren a él. Domina la palabra con una prosa falsamente sencilla, elaboradísima, trabajada, manipuladora y tramposa. Domina el magma de la pesadilla, que alcanza cotas descomunales en Lo más dulce, cuento que conecta con el relato que más le envidio: Umbría, aparecido en Historias Asombrosas. Domina el punto de vista, y te engaña todo el tiempo aunque siempre sabes que la cotidianeidad se acabará convirtiendo en un cristal hecho añicos tras el cual aguarda el monstruo de su imaginación. Creo que esa sensación única que logran sus frases nace de la precisión milimétrica y realista con que pinta el mundo real para de inmediato aniquilar toda lógica. A todos sus personajes les regala un alma sólo con el fin de arrancársela. Algo así logra con el lector. En pocas palabras, que Bebés jugando con cuchillos me ha dejado estremecido y perplejo. Meted esta lectura en vuestra vida. Merece la pena vivir por unas noches con el infierno acechando al otro lado del suelo. Por cierto que de los infiernos que componen el libro, me quedo con Cuerdas."
José Miguel Vilar-Bou

"[..] este conjunto de cuentos reunidos en ‘Bebés jugando con cuchillos’ se parece bastante a los relatos escritos por el magnífico Roald Dahl. Historias reconocibles y cotidianas, rotas por la irrupción en escena de un elemento perturbador que desencadena la tragedia y el pavor."
Miguel Martín

"Satisfará el libro al que busque una mirada menos placentera de las relaciones humanas, que es de lo que en el fondo tratan casi todas las historias contenidas en la antología. Los que busquen [..] un libro que les sacuda, saldrán más que satisfechos."
Daniel Pérez Navarro

"[..] el libro no es sino una apuesta literaria fuerte y elegante."
Javier Quevedo Puchal

"[..] ...el nivel del conjunto es más que notable, con al menos media docena de relatos sobresalientes. A menudo, en diversos foros, se alzan voces que protestan por la falta de frescura del terror actual. Esos aficionados críticos deberían olvidar posibles prejuicios y acercarse con premura a Bebés jugando con cuchillos. Si así lo hacen, a buen seguro cambiarán de opinión tras leer el libro."
Joaquín Torres

"Esta vez, irremediablemente, voy a empezar por el final: la casi homogénea antología de Santiago Eximeno, esta misma que, según declaraciones del propio autor, resume perfectamente su trayectoria literaria; la misma que abarca desde sus inicios hasta casi la actualidad, compuesta por una inmensa mayoría de relatos publicados tanto en Internet como en papel (únicamente son tres las historias inéditas), ésta, como decía, es bellísima: BE-LLI-SI-MA. "
Pily B.

"Bebés jugando con cuchillos es de esos libros curiosos, absorbentes y extraños, que no dejan indiferente a nadie tras su lectura."
Enric Quílez