Otro premio de ficción mínima y, como todos los anteriores, una alegría, claro.
Premiados III Certamen de Microrrelatos 2012 del Cross de Atapuerca
Otro premio de ficción mínima y, como todos los anteriores, una alegría, claro.
Premiados III Certamen de Microrrelatos 2012 del Cross de Atapuerca
Recuerdo la sorpresa cuando me dijeron que mi relato Esmegma había resultado ganador de la IV Edición. Recuerdo haber felicitado recíprocamente a los editores de Los zombis no saben leer. Recuerdo que me alegró que un relato tan difícil, tan extraño como Esmegma, pudiera ser valorado por un jurado en un premio de las características del Premio Internacional de las Editoriales Electrónicas.
Recuerdo cuando me dijeron que no cobraría el dinero que ofrecía el premio.
Ha pasado un año y no lo he cobrado ni, muy probablemente, lo cobraré. Los organizadores no están pasando su mejor momento y por ese motivo no podrán pagarme. ¿Qué puedo hacer? Nada, aceptar que las cosas no siempre son como uno quiere. Así es la vida, sobre todo la literaria. En esta ocasión ni siquiera estoy enfadado.
En fin, quién sabe, a lo mejor Gas Mask vende tantos libros en Amazon que me olvido de ello.

Como cada año (frase que parece implicar que es algo sencillo, pero no, cada año la AEFCFT se esfuerza un poco más para mantenerlos) la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror prepara los Premios Ignotus. Comienza la primera fase de votaciones y, como cada año, se otorgarán los premios durante la Hispacon.
Los Premios Ignotus son, como todos los premios, controvertidos. Algunos años ganas tú, otros años no. Lo que está claro es que a todos nos gusta ganarlos, más allá de otras valoraciones posteriores.
Así que aquí están mis candidatos, por si algún socio de la AEFCFT considera que podrían ser nominados al premio.
Categoría Novela
CONDENADOS (Saco de Huesos, 2011) http://www.eximeno.com/nov_
Categoría Relatos
TRADICIÓN (Calabazas en el Trastero: Día de difuntos, 2011)
VÍA MUERTA (Revista Ultratumba #8, 2011)
NONATOS (Tras el velo, Torre de Marfil, 2011)
DÍAS DE PESTE, JOSÉ HERNAMPÉREZ (Calabazas en el Trastero: Peste, 2011)
Participo habitualmente en concursos literarios. También en otro tipo de concursos, como los de diseño de juegos de mesa, por ejemplo, pero la frecuencia con la que participo en concursos literarios es mucho mayor. Participo en todo tipo de concursos, sobre todo en los que están dedicados al relato y a la ficción mínima. Me alejo de aquellos premios que todos sabemos cómo seleccionan a los ganadores y busco los que… me dicen algo. Tampoco me atraen aquellos que carecen de jurado y se deciden con votaciones públicas, excepto en casos muy concretos.
Participo por diferentes razones, no siempre por interés económico. Es cierto que me acerco a algunos concursos porque el dinero que ofrecen es un excelente reclamo. Sin embargo no es mi motivación principal. Este año he participado en varios, exactamente en nueve. Todavía están dos de ellos pendientes de fallo. En los demás, como siempre, unas veces se gana y otras se pierde. Hemos empezado bien 2012 y he recibido premios en tres de ellos. Me gustaría compartir con vosotros mis reflexiones sobre qué me motivó a participar en cada caso y qué tipo de obra preparé para cada uno de ellos. Los ordeno por la fecha del fallo del jurado.
En primer lugar hablaremos del I Certamen de Microrrelatos del MNAD. En este caso los premios eran simbólicos (visitas guiadas al museo y lotes de libros) pero no por ello menos interesantes. Lo que me motivó a participar fue que era necesario incluir en el relato una serie predeterminada de palabras. Lo tomé como un juego y como siempre trato de hacer en estos casos, lo llevé a mi terreno. Quería hablar en esta ocasión de la crisis personales y de la única salida que logran encontrar algunas personas, desde el punto de vista de los que admiran a esas personas. Algo perturbador. No logré transmitir esa sensación tal y como esperaba, pero quedé contento con el relato y lo envié. Al final fue finalista, lo publicaron en su Web y recibí un bonito detalle del museo en casa.
En segundo lugar tenemos el Primer Concurso de Relato Corto EXE Fitness S. L. ¿Cómo me enteré de este concurso? Un amigo me envió un mail cuando lo descubrió navegando por la red de redes. Lo cierto es que yo estoy suscrito a deConcursos.com, un excelente sitio si eres un concursante compulsivo, y de vez en cuando paso por tus concursos literarios y la sección de concursos de Internacional Microcuentista para ver qué se cuece en ese momento. Pero no divaguemos. Participé en este concurso de Exe Fitness por dos razones. La primera, por lo curioso e inusual de su promotor. La segunda porque estaba trabajando en ese momento en un relato con claras influencias de la obra de Paolo Bacigalupi y me pareció interesante comprobar hasta qué punto un relato de ciencia-ficción distópica podría funcionar en un concurso de estas características. El relato ganó el concurso y yo recibí 400 € de premio, así que todo salió bien. Lo publicaron en su Web, por lo que como el anterior podéis leerlo si os apetece.
Como podéis ver, en el primer caso escribí el relato para el concurso y en el segundo envié un relato en el que estaba trabajando. En ese sentido no tengo un modus operandi, me dejo llevar.
En tercer lugar tenemos el II Concurso de Microrrelatos 5′ de Editorial Intangible. Ya tuve intención de participar en la primera convocatoria pero al final no lo hice. En este caso me apetecía participar porque ya conocía la editorial y me atraía su propuesta de concebir la publicación del microrrelato como obra independiente y autónoma, una osadía en este mundillo editorial donde priman las sagas interminables y los tochos de 800 páginas. En este caso el premio era la publicación, así que mataba dos pájaros de un tiro. El premio se falló ayer y mi relato Gallinas ganó, junto a los relatos de otros dos autores, Rocío de Juan Romero y Oscar G. Flantrmsky. Envié dos ficciones mínimas y, para mi sorpresa, se llevó la que menos esperaba, un relato de terror y asunción de la culpa que no tenía muy claro si funcionaba.
A veces la gente me pregunta qué hago para que mis relatos ganen en tal o cual concurso. Yo siempre respondo lo mismo: perder en otro centenar.