Esta entrada en el blog me ha costado 1,99$. Ese es el precio de Action Castle, el primer juego de la serie Parsely Games que publica mementomori. En PDF, que también es posible adquirirlo en su formato físico, pero al tratarse de un juego que cabe en un folio impreso por dos caras y no requiere elementos adicionales, no lo veo necesario. Lo cierto es que yo prefería comprarme Space Station, pero al parecer solo se incluye con el primer juego de la serie las instrucciones básicas del sistema de juego, común a todos los editados. Es decir, es necesario adquirir el primer juego y posteriormente puedes comprar el resto si lo deseas.

¿Qué es un Parsely Game? La verdad es que me he comprado este juego porque me ha llamado mucho la atención el concepto. Un Parsely Game es un juego que pretende recrear el espíritu de las aventuras conversacionales de toda la vida, esos juegos de los años ochenta que solo disponían de una entrada de texto y un parser que interpretaba lo que el jugador escribía y respondía en consecuencia. Comandos como VE NORTE te permitían moverte por el mapa del juego, INVENTARIO te decía los objetos que llevabas en ese momento contigo, ABRE PUERTA se utilizaba para… abrir una puerta. En fin, imagino que lo habéis pillado. La conclusión: es una mezcla de dos de mis pasiones, los juegos de mesa y la ficción interactiva. Y además es un juego tan breve y minimalista que toca también mi pasión por el arte mínimo.
¿Y cómo funciona? Es necesario que uno de los jugadores haga de parser. Será el jugador que interprete los comandos de los jugadores y responda en consecuencia. Conoce por tanto el juego -para ello tiene la hoja de referencia con el mapa, criaturas y eventos- al detalle y responde a las acciones de los jugadores como lo haría un parser, pero sin sus limitaciones, claro. Se convierte por tanto en una especie de master/parser y el juego mezcla por tanto conceptos básicos de rol, de juego de mesa y de juego narrativo. Todo en un folio impreso por dos caras.
¿Y es divertido? Lo es. Mucho. Pero es necesario contar con un tipo concreto de jugador, un jugador cómplice que conozca la ficción interactiva y disfrute con ella. No es un perfil para jóvenes, sino para nostálgicos. Por eso el mercado al que va dirigido es más reducido de lo habitual. En las instrucciones -y en la promoción- te dice que pueden jugar hasta 100 jugadores, pero como mejor funciona es con 2 o 3 además del jugador parser. Incluso con uno. Más allá no lo veo, aunque es posible que pueda convertirse en un divertido juego de convención por su espíritu gamberro si lo dirige un buen master/parser. Eso sí, rejugabilidad me temo que no tiene mucha, pero tampoco es lo que pretende.
En cualquier caso, por el precio merece mucho la pena, y es muy probable que termine comprándome los siguientes e incluso creando aventuras propias para este sistema.
(También publicado en Doce meses, doce juegos)