Son las cosas que tiene la red de redes. Pasan los años y, de pronto, vuelves a encontrate allí en un vídeo, haciendo algo que quizá ahora no harías. Como rodar un cortometraje de animación. No me malinterpretéis, no me avergüenzo de nada. Todas las cosas que he hecho en su momento tenían su valor, que con el paso de los años puede que haya cambiado, pero no las invalidan.
A veces me veo en YouTube y no me reconozco.
Otras me emociono al recordar el momento. Como en este vídeo, hace más de seis años, organizando una partida de Falling, rodeado de buena gente.
Qué buenos recuerdos.


