Aunque disfruto todas las semanas de los juegos de mesa compartidos, ya sea con un grupo de amigos o con la familia, estoy empezando a sentir un gran interés por los juegos de mesa que puedo disfrutar en solitario. Y me refiero a juegos de mesa modernos, claro, no a los solitarios que puedo disfrutar -y ocasionalmente disfruto- con una baraja española o francesa. Quizá a muchos no os suenen juegos como El símbolo arcano o Rallyman, pero además de excelentes juegos cooperativos se pueden disfrutar mucho, mucho como juegos en solitario.
También destacaría curiosidades como Onirim, entre otros muchos otros que se me quedan en el tintero y que también he podido probar, y más recientemente sin duda Freitag, juego de cartas solitario que partiendo de la mecánica de construcción de mazos que vi por primera vez en el Dominion ofrece horas y horas de diversión.
Recientemente he descubierto que se puede ir un paso más allá. En la BGG han colgado adaptaciones a un jugador de juegos que, a priori, no lo permiten. Y algunas de ellas están realmente conseguidas, lo que le da una nueva dimensión a mi colección de juegos de mesa.
Me preocupa no tener tiempo para poder probar todas y dedicar el tiempo que se merece a cada una de ellas.
¿Será que escribo demasiado en el blog?


