Me resulta difícil dedicarme a un proyecto concreto y volcar todos mis esfuerzos en él. Siempre tengo entre manos un puñado de temas y trabajo en ellos en paralelo, muchas veces de forma caótica y sin tener muy claro si todos van a llegar a buen puerto. Si me detuviera un momento y pensara en todo lo que está ahora mismo en marcha me asustaría.
En breve tiene que salir publicado mi nuevo libro, Umbría, editado por Viaje a Bizancio. Sin duda lo mejor escrito, y sin duda gracias a José María Carrasco, el editor, que ha sabido sacar lo mejor de mí. Tengo una deuda con su trabajo que me resultará difícil saldar.
Otro libro de relatos, este escrito a cuatro manos con un gran autor en todos los sentidos, también es muy probable que aparezca este mismo año, aunque será después del verano. Ya tenemos el contrato y solo nos falta firmarlo.
Un tercero está en proceso, y es un libro de ficción mínima acompañado de fantásticas ilustraciones. Me gustaría decir más, pero creo que en este caso es bueno mantener la sorpresa hasta el final.
Sigo pendiente de la edición de Invasión con Edge. Sería mi primer juego de mesa publicado por una editorial especializada. Ya apareció en su día El Internado, pero era un trabajo de encargo. Este es mucho más personal. Y está creado a cuatro manos con Pedro Belushi.
Además trabajo en una serie de microrrelatos inspirados por diferentes efemérides para un proyecto que coordina Jacques Fuentealba y que directamente se publican en francés. Y estoy revisando mi última novela, esta vez escrita a seis manos. Y preparando un juego al mes para Doce meses, doce juegos. Y Marc R. Soto me ha propuesto hoy mismo una locura…
Y me dejo en el tintero otras muchas cosas. Ya hablaré de ellas más adelante. Cuando encuentre un poco de tiempo.


